¿QUÉ SE ESPERA DE LA GUARDIA NACIONAL?

Por Carlos de la Peña 

 

La creación de la Guardia Nacional ha comenzado a dar sus primeros pasos. La iniciativa de ley por parte de los legisladores del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados fue presentada el día de hoy. Inclusive el día de ayer en el programa “Tercer Grado”, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador nos dio un poco más de detalles acerca de en qué consistirá dicha implementación en busca de mayor seguridad para los mexicanos.

Un cuerpo conformado por policías federales, militares y navales es lo que se vislumbra será la base de un mando unificado para combatir la delincuencia y los altos índices de inseguridad en nuestro país. ¿Qué no los militares se regresaban a los cuarteles? Una mas de las incongruencias post campaña de Lopez Obrador. Que siempre no.

Estos datos hacen suponer que la política por la que se optará en materia de seguridad en el gobierno entrante no tendrá muchos cambios sustanciales. En el pasado pudimos observar a Felipe Calderon y a Enrique Peña implementando medidas similares (por no decir iguales) para combatir este rezago tan profundo en cuanto a seguridad nos referimos.

Desdeñar a la policía federal por sí sola me parece algo muy grave, pues en el programa ya mencionado, el presidente electo declaró que las policías (federales y municipales) son “un verdadero desastre”. Si bien no han cumplido con suma efectividad sus funciones, me parece preciso señalar que son necesarias para un trabajo en conjunto con los militares, pues de lo contrario habría una disparidad tremenda al no tener la misma línea. Debe existir respeto por igual a todas las fuerzas que protegen al país.

Sin duda alguna, esta política publica será de las mas criticadas a lo largo del sexenio, pues estará sometida a un minucioso análisis por parte de los expertos así como de la opinión pública. Las acciones en materia de seguridad siempre serán de las más polémicas y politizadas, pero esperemos que tenga un éxito rotundo, con sus debidas modificaciones a como las han venido aplicando en pasados sexenios.

El ser un presidente legítimo es una investidura que ningún Presidente de la República obtenía desde el sexenio del Lic. Miguel de la Madrid, por ello, el margen de maniobra de Andrés Manuel Lopez Obrador es enorme. Su capital político da para este tipo de contradicciones, pues no olvidemos que en campaña uno de sus estandartes discursivos había sido el regreso de las fuerzas militares a los cuarteles.

Por lo regular, las guardias nacionales son establecidas cuando los países sufren de un mal irremediable, pues surgen cuando estos se encuentran ya en un estado de emergencia. México no es ninguna excepción. La guerra interna que vivimos en relación a los ataques entre distintos cárteles no es para menos. Se necesita actuar de manera contundente.

Esperemos entonces que el nuevo gobierno tenga claras sus posturas relativas a seguridad, pues el país requiere políticas públicas dirigidas a solucionar un problema inmediato que afecta a todos los mexicanos: la inseguridad.

No comments

LEAVE A COMMENT